La transición energética es un proceso estructural que debe adaptarse a la realidad del país, considerando sus recursos disponibles y su matriz energética, siendo lo mejor para Perú la combinación de gas natural, hidráulica y renovables, bajo una planificación centralizada que priorice la seguridad energética y la competitividad. Con esa premisa arrancó el panel “Desarrollo productivo de Arequipa: entre la energía y la minería”, en el marco de PERÚ ENERGÍA Universitario, evento de Prensa Grupo.
Héctor Bonilla, gerente de Desarrollo Hidrológico de Electro Araza, destacó el rol estratégico de la hidroelectricidad en la matriz energética y su complementariedad con otras fuentes como el gas natural y las renovables no convencionales, siendo clave la diversificación tecnológica para garantizar la confiabilidad del sistema eléctrico.
Bonilla señaló que Arequipa cuenta con un alto potencial hidroeléctrico, con proyectos relevantes que podrían contribuir no solo al sector minero, sino también a la industria en general, incluyendo a la agricultura y cementera; por ende, es necesario que el país siga invirtiendo en infraestructura hídrica y aprovechar sus recursos naturales para fortalecer la seguridad energética.
Orlando Mercado, gerente de Asuntos Externos de Orygen, explicó que la transición energética implica el paso de combustibles fósiles hacia fuentes renovables, y que Perú posee un rol relevante en este proceso global, al contar con minerales esenciales para la electromovilidad y la generación limpia, y con condiciones geográficas favorables para la instalación de centrales renovables, especialmente de origen solar y eólica.
No obstante, Mercado advirtió que la transición energética requiere planificación, desarrollo de infraestructura de transmisión y un marco regulatorio adecuado que permita la integración eficiente de estas fuentes al sistema eléctrico y, en el futuro, favorezca incluso la exportación del excedente energético.
Germain Salazar, superintendente de Energía y Electricidad de Cerro Verde, reparó en la importancia de contar con un suministro energético confiable y competitivo para sostener la actividad minera, la cual es intensiva en consumo eléctrico.
En experiencia de Salazar, la minería moderna requiere estabilidad energética continua, por lo que la diversificación de fuentes como el gas natural, la hidráulica y las renovables es fundamental para garantizar la operación.
Erick García, presidente de la Comisión de Seguridad Energética del Colegio de Ingenieros del Perú – CD Lima, enfatizó la necesidad de una planificación energética integral que garantice seguridad y continuidad del suministro en todo el país y, a su vez, garantice la lógica de la rentabilidad privada.
Además, García observó que la falta de infraestructura de almacenamiento y transporte energético puede generar vulnerabilidades en el sistema, afectando tanto a la industria como al transporte y a los hogares.