Pisco ha visto afectado el suministro eléctrico regional tras la desactivación de la Central Térmica Independencia por efecto de la prohibición nacional del despacho de gas natural a las compañías generadoras de energía.
Independencia, propiedad de la distribuidora Egesur, cuenta con cuatro unidades de generación con base en gas natural y diésel, lo que la hacen capaz de producir y abastecer más de 22 MW al sistema interconectado.
El impacto operativo y económico del apagado de Independencia viene siendo evaluado, aunque no es posible determinar con precisión el efecto financiero que pudiera generarse, pues dependerá de la duración de la duración de la restricción y de las condiciones del despacho del sistema eléctrico.
“Hemos activado un monitoreo permanente de la evolución del suministro de gas natural, del despacho del SEIN y de los precios del mercado eléctrico, a fin de adoptar las acciones operativas y comerciales correspondientes y mitigar impactos”, afirmó.
Egesur, además de Independencia, cuenta con las centrales de generación hidráulica Aricota I y II, que combinan una capacidad instalada superior a 35 MW de energía limpia.