Moody’s Ratings rebajó la calificación crediticia de Petroperú de B3 a Caa1 y cambió la perspectiva de estable a negativa, citando como principal motivo el impacto del Decreto de Urgencia N.º 010-2025, que abre la puerta a la posible transferencia o segmentación de activos de la petrolera estatal.
La agencia advirtió que la reorganización patrimonial propuesta, que contempla mecanismos de transferencia de activos a través de ProInversión, podría debilitar la base de activos de Petroperú y aumentar los riesgos de ejecución y gobernanza, además de reducir la protección de acreedores bajo los convenios de deuda vigentes, especialmente en lo que respecta a la refinería de Talara.
Moody’s señaló que la rebaja refleja una mayor vulnerabilidad de la empresa ante escenarios adversos, y que ahora depende más de condiciones financieras favorables para cumplir con sus obligaciones. En marzo de 2025, la agencia había otorgado por primera vez la calificación B3 con perspectiva estable, destacando la importancia estratégica de Petroperú pero también su débil liquidez y alto apalancamiento.
La nueva calificación Caa1 sitúa a Petroperú en un nivel de alta especulación, lo que encarece su acceso a financiamiento y podría limitar la entrada de inversionistas, en un contexto en el que el sector y el Gobierno buscan estabilizar las finanzas de la empresa y asegurar el abastecimiento de combustibles.