Los gasoductos pueden unir distancias de hasta 3,000 km, aproximadamente. El gasoducto de Transportadora de Gas del Perú SA (TGP), que en realidad son dos, uno de gas natural y otro de líquidos, recorre aproximadamente 729 km, que inicia en la cuenca amazónica del río Malvinas, en el yacimiento Camisea, en el departamento de Cusco, atraviesa la cordillera de los Andes, llega a las costas del océano Pacífico y finaliza en el punto de entrega, ubicado en Lurín. El gasoducto recorre aproximadamente 208 km con un diámetro de 32”, continúa a lo largo de 310 km con un diámetro de 24” y termina tras 211 km con un diámetro de 18”. “Estadísticamente es uno de los ductos que más inversión en operación y mantenimiento requiere en el mundo, porque está enterrado en una de las zonas del planeta en donde más llueve y demás”, dijo Tomás Delgado, CEO de TGP, en el PERÚ ENERGÍA Sur Arequipa. “A pesar de ello, hemos celebrado 20 años con una confiabilidad del 99%”.
Tomás Delgado, en el evento, lamentó que el Perú solo tenga un ducto: “No depende de nosotros, la mayoría de países que dependen del gas tienen varios ductos y diversos centros de producción; el Perú es un caso raro pues tiene, en términos prácticos, solo un centro de producción y el consumo está muy concentrado en un punto. Estructuralmente tenemos una desventaja estratégica por esa configuración”. Todos los años, solo en obras de geotecnia para que “la tierra no se coma el ducto”, TGP invierte US$20 millones.
Con todo, el ejecutivo de TGP sostuvo que el Perú debe aprovechar la poco inusual ventaja geológica de contar con “una de las baterías naturales más grandes que puede tener un país y son las reservas de gas”, como lo son Camisea y otros tantos probables depósitos por descubrir. Perú no debe copiar a otros países; no es Chile ni Ecuador, no es Europa; tenemos que ser capaces de tomar lo mejor de las renovables pero considerando al gas natural como otro importante actor, dijo.
El gas natural representa el 29% de la energía primaria del país y el 40% de la generación eléctrica, además de una notoria producción hídrica y renovables que crecen. El 100% del gas natural producido en el país es consumido localmente. “El gas natural es un recurso que durará por mucho tiempo, tiene un precio fijo en un mundo cambiante como este y que no depende de ningún ente externo y predecible”, dijo Tomás Delgado. “Los renovables tienen que mejorar aún en el almacenamiento”.
Camisea es el tronco y el ducto gestionado por TGP la rama. Uno no puede subsistir sin el otro. Son partes de un mismo sistema, un esquema de transporte de gas natural inusual —atraviesa la accidentada geografía peruana— que ha generado ahorros para las personas y las empresas y retirado inmensas cantidades de CO2 de la atmósfera. El ducto de TGP es la consecuencia natural de un proyecto de gas. Es la forma más conocida y usada de transportar la molécula a gran escala. En términos de producción de gas, todos los días el consorcio Camisea tiene que reinyectar en el pozo 300 millones de pies cúbicos porque no hay demanda.
El sistema de transporte de gas natural líquido de TGP está constituido por un poliducto de aproximadamente 557 km, el cual comienza en el mismo punto del gasoducto y finaliza en Playa Lobería (Pisco). Al igual que el gasoducto, es un ducto telescópico pero de 14” y 10” de diámetro.