La Autoridad Nacional del Agua (ANA) activó sus protocolos de emergencia para proteger la calidad de los recursos hídricos tras el derrame de hidrocarburos ocurrido el 19 de marzo en el kilómetro 315 del Tramo II del Oleoducto Norperuano (ONP), en el ámbito de la comunidad nativa Sinchi Roca, distrito Manseriche, provincia Datém del Marañón.
El 23 de marzo, un equipo de profesionales de la ANA inició el monitoreo de la calidad del agua en la zona afectada, recolectando muestras en cuatro puntos estratégicos: la quebrada Ramal de Pijuayal (QRpij1), la quebrada Pijuayal (QPiju2 y QPiju3) y el río Rojo (RRojo7), dentro de la comunidad nativa Pijuayal. Los análisis evaluarán la presencia de Hidrocarburos Totales de Petróleo (TPH C8 – C40), Aceites y Grasas (A&G), Hidrocarburos Aromáticos Policíclicos (PAH’s) y Metales Totales.
Las muestras serán analizadas por el laboratorio SGS, acreditado por el Instituto Nacional de Calidad (Inacal), para determinar el nivel de afectación y emitir un informe técnico. Además, se ampliará el monitoreo a las comunidades nativas de Palestina, Sachapapa, Belén, Atahualpa y al río Apaga, afluente del río Marañón.
La ANA reafirmó su compromiso con la protección de los recursos hídricos y continuará informando sobre los avances en las acciones de monitoreo y control ambiental.