La adopción de sistemas automatizados para la gestión energética viene creciendo en el entorno corporativo, impulsada por el uso de sensores IoT, plataformas inteligentes e inteligencia artificial. Estas tecnologías permiten monitorear y regular el consumo en tiempo real, ajustándolo a la demanda y a la disponibilidad de recursos, con el objetivo de reducir desperdicios y optimizar el uso de la energía.
Según Fabián Bosquiazzo, vicepresidente de Ventas de Recursos Naturales en Softtek, la automatización energética ayuda a disminuir costos operativos, cumplir metas ambientales y regulatorias, y mejorar la eficiencia en infraestructuras industriales, comerciales y corporativas. Además, fortalece el posicionamiento de las organizaciones frente a criterios ESG y futuras regulaciones.
Un informe de Verified Market Research estima que el mercado de aplicaciones de automatización inteligente en energía y medio ambiente alcanzó los US$ 10,5 mil millones en 2024 y podría llegar a US$ 25,8 mil millones en 2033, impulsado por la creciente adopción de estas soluciones por parte de empresas de servicios públicos y proveedores de energía para mejorar la eficiencia y la confiabilidad de las redes.
Estos sistemas ya se aplican en la gestión energética industrial, edificios inteligentes, centros de datos y en la integración de energías renovables. Para Bosquiazzo, su implementación representa un paso clave hacia la sostenibilidad, siempre que vaya acompañada de una visión de largo plazo y del compromiso de la alta dirección.