«Más que un ducto redundante, necesitamos más regasificadoras»: Erick García, experto en hidrocarburos

Una eventual paralización de Camisea, el más grande yacimiento de gas natural en el país, golpearía no solo a toda la infraestructura energética existente, sino que haría en vano los esfuerzos por construir un segundo ducto de transporte de líquidos y gas al no haber producción de la molécula.

Para Erick García, ex director general de Hidrocarburos, la solución más realista es apostar por las plantas regasificadoras y almacenamiento de GNL, instalaciones que garantizarían la disposición de reservas de gas para cubrir la demanda nacional ante posibles escenarios de emergencia energética.

“Imaginemos que mañana ya no se malogre el ducto, sino Camisea, igual nos quedaríamos sin el producto. Sin embargo, si tenemos almacenamiento y regasificación, Lima, Callao e Ica no paran. Si hubiésemos tenido el gasoducto sur andino, el gas solo llegaría al nodo energético, dejando a Lima y Callao desabastecidas”.

De igual manera, pidió que se construyan más depósitos de almacenamiento de GLP, tomando en cuenta que las reservas actuales solo alcanzan para cinco días y que las únicas plantas con capacidad de inventarios se encuentran en Pisco y Callao.

“En estos días también ha habido oleaje anómalo. Desde el viernes 13 no se ha podido descargar un buque de GLP y se espera que hoy termine de hacerlo. Además, hay dos buques adicionales que llegarán esta semana para Solgas y Zeta Gas. La logística es más lenta para este producto”.

En este proceso de regularización del abastecimiento de GLP, Erick García remarcó que es necesario continuar con la operación de camiones cisternas de GLP a granel, la importación de GLP desde el sur, entre otras medidas operativas.