En PERÚ ENERGÍA Sur Arequipa, organizado por Prensa Grupo, coincidieron Markpool de Taboada, gerente general de Sociedad Eléctrica del Sur Oeste (SEAL); Beatriz Guitton, vicepresidente de la Cámara de Comercio e Industria de Arequipa; y Patricio Quintanilla, rector de la Universidad La Salle, para discutir sobre las expectativas macrorregionales para el desarrollo económico de Arequipa en el mediano plazo.
Desde el ámbito energético, Markpool De Taboada adelantó que hay tres proyectos de transmisión eléctrica, en proceso de ingeniería o construcción a mediano plazo, para atender la demanda creciente de sectores como el minero en Chala, el industrial en Mollendo y el urbano en La Pascana. A ello se suma la línea de transmisión Ocoña-Atico, cuyas obras deberían culminar a fines de 2026 o en el primer trimestre de 2027, para abastecer la demanda del sector pesquero, intensivo en consumo de diésel actualmente.
Taboada elogió el ascenso del desarrollo de centrales de generación renovable no convencional en el sur, pero pidió no dejar de lado a la generación hidráulica, pues es necesario que deba haber convivencia entre todas las opciones de generación existente en la matriz energética, aunado a la incorporación de los sistemas de almacenamiento y servicios complementarios para el soporte técnico de cara a una matriz más sostenible y confiable.
En representación del sector privado, Beatriz Guitton destacó que el sur peruano cuenta con un sector minero de fuerte acaparamiento energético, como es el caso de Cerro Verde, Las Bambas, Quellaveco y Marcobre, ejemplificando que una gran mina absorbe 300 MW, equivalente al consumo de una ciudad de medio millón de personas; además de otros sectores de consumo creciente como el industrial y comercial.
Considerando la alta dependencia energética del país a los combustibles líquidos importados, Guitton enfatizó en la necesidad de materializar el potencial solar del sur —principalmente la de Arequipa, Ica, Moquegua y Tacna—, con un estimado de 6.5 kWh por metro cuadrado (m2) —duplicando el de Europa con 3 kWh/m2— y con un volumen total de 120,000 MW —la séptima parte del potencial solar nacional—, suficiente para abastecer a 15 países con la misma demanda energética de Perú.
Bajo la perspectiva académica, Patricio Quintanilla realizó observaciones en infraestructura energética, logística y de transporte. En energía, recordó que el 80% de la matriz energética peruana se produce a partir de centrales térmicas e hidráulicas, y que las renovables no convencionales están empezando a ganar a terreno. En logística, subrayó la existencia del Plan de Desarrollo Regional Concertado de Arequipa, con proyectos para la creación del hub logístico y productivo. Y en transporte, advirtió problemas de estado de vías y fluidez de tránsito en transporte interprovincial y urbano, con un parque automotor que crece a razón de 1,200 vehículos menores por mes.
En palabras de Quintanilla, el desarrollo de un país depende de la articulación de cuatro actores: el Estado, responsable de crear las condiciones para promover el desarrollo económico y evitar inmiscuirse en actividades empresariales; el sector privado, protagonista de elevar la productividad y compartir valor agregado; la academia, encargada de producir y difundir conocimiento; y la sociedad civil, activa en el apoyo a la inversión y aporte de ideas.