El Gobierno transitorio de José Balcázar proyecta impulsar nuevos proyectos de infraestructura para procesar gas natural y evitar que se repitan los racionamiento o medidas de emergencia tras la deflagración del gasoducto de Camisea. El detalle es que a la presente administración solo le quedan cinco meses.
“Vamos a trabajar en todo lo que nos dé para dejar expedita la opción de tener una planta de regasificación en la costa, a fin de que nunca más tengamos estos problemas”, declaró el ministro de Energía y Minas, Ángelo Alfaro.
No dudó en señalar a los gobiernos anteriores por no haber desarrollado nuevos proyectos para habilitar reservas o contar con plantas de procesamiento, e, incluso, lamentó la postergación del gasoducto alterno que abastecería a las regiones del sur.
“Impulsemos la posibilidad de instalar una planta regasificadora, lo cual es mucho más conveniente para Perú y puede ser útil en caso un fenómeno natural u otro imprevisto interrumpa temporalmente el transporte de gas natural”, afirmó.
Una planta de regasificación no solo contribuiría al desarrollo económico o al fortalecimiento regional, sino que brinda la posibilidad de contar con reservas adicionales y reduciría los riesgos de racionamiento y de interrupción del suministro para transporte o industria.
«Vamos a retomar este proyecto, y en este Gobierno, con total responsabilidad, queremos dejar, por lo menos, las bases del concurso o una iniciativa lista para ser trabajada, y que el Perú tenga una planta regasificadora de gas y no volvamos a pasar momentos de crisis», finalizó.