El Gobierno estadounidense pondrá a disposición del mundo 172 millones de barriles de petróleo de su reserva energética a partir de la próxima semana y en un plazo de despacho de 120 días, con el objetivo de frenar la escalada de precios del crudo provocada por la guerra en Medio Oriente y el bloqueo del estrecho de Ormuz.
Este anuncio se suma a la decisión unánime de los 32 países miembros de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) para sacar gradualmente 400 millones de barriles de crudo al mercado, siendo la mayor liberación de reservas en la historia de la agencia, creada tras la primera crisis petrolera de 1973.
La guerra en Medio Oriente ha provocado una crisis energética por la subida ininterrumpida del precio del petróleo en los mercados internacionales ante el cierre del estrecho de Ormuz, canal estratégico controlado por Irán, por el que transita aproximadamente el 20% del petróleo mundial.
Al término de la sesión, el petróleo intermedio de Texas subió un 4.55%, hasta 87.25 dólares el barril.