Ante la crisis energética que vive el país tras el incidente en el sistema de transporte de gas a través del cual se traslada el gas de Camisea, la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía (SNMPE) señaló que sus asociadas que conforman el sector energético se encuentran trabajando intensamente para minimizar el impacto de la emergencia en la población y las industrias.
“Las empresas están cumpliendo con las medidas que ha dictado el Gobierno para manejar esta crisis, pero, además, cada una está implementando una serie de alternativas para prevenir un mayor desabastecimiento. El gas natural disponible ubicado en los ductos se está destinando exclusivamente al mercado interno, que merece hoy una atención prioritaria, de acuerdo con los criterios establecidos de manera extraordinaria por el Gobierno. Asimismo, el despacho de camiones de líquidos de gas natural continúa operando de manera habitual sin afectación, cubriendo la demanda de las diferentes regiones del país”, explicó el gremio.
Al mismo tiempo, añadió, se está buscando importar en tiempo récord y en la coyuntura internacional, una importante carga de gas licuado de petróleo (GLP), con el objetivo de atender la demanda de este producto en las actuales circunstancias de emergencia.
La SNMPE precisó que estas circunstancias evidencian la necesidad de fortalecer la seguridad energética del país, trabajando de manera conjunta en el aprovechamiento de nuestros recursos naturales, con una visión de mediano y largo plazo.
“Es prioritario diseñar una política energética que garantice la seguridad del suministro con criterios técnicos que nos permita como nación estar preparados para afrontar este tipo de contingencias y avanzar en el proceso de masificación del gas natural en todo el territorio nacional generando bienestar a la población y; para ello, se requiere fomentar la inversión en exploración y explotación de fuentes de gas natural y petróleo en diferentes zonas del país, así como la infraestructura necesaria para garantizar el suministro”, afirmó.
“Nos preocupa que a pesar de que el país cuenta con importantes recursos hidrocarburíferos, hoy se reportan los niveles más bajos de producción de petróleo por la falta de medidas que permitan recuperar la competitividad de esta importante industria de la economía nacional”, puntualizó.
En esa línea, comentó que, en el sector eléctrico, la evidencia ha demostrado que el mejor incentivo para la inversión es que se mantenga un criterio técnico en las decisiones que competen al sistema, con reglas claras y previsibles que contribuyan al desarrollo competitivo de distintas tecnologías de generación y a una matriz energética diversificada. Este mecanismo permite hoy que el sistema eléctrico siga funcionando, minimizando impactos en el servicio, pero asumiendo costos muy por encima de lo normal por el despacho con diésel en esta situación de emergencia excepcional.
Asimismo, es importante continuar fortaleciendo la seguridad y la resiliencia del sistema eléctrico, promoviendo condiciones que le permitan responder de manera oportuna y segura ante situaciones de contingencia en el abastecimiento de gas natural. Esto es particularmente relevante si tomamos en cuenta que cerca del 40% de la generación de electricidad en el país depende de dicho combustible.