Luego de la abrupta salida de Naturgy, el Gobierno peruano otorgó el encargo especial a la estatal Petroperú de administrar provisionalmente la distribución del gas natural en Arequipa, Moquegua y Tacna en octubre de 2023. El especialísimo encargo fue otorgado por un periodo de hasta tres años calendario, los cuales se computaron desde el 20 de diciembre del 2023.
Ya ad portas de culminar el encargo a Petroperú, el Ejecutivo busca postores privados y con capital fresco para continuar con lo poco avanzado. Rogger Incio, director de Proyectos de la Dirección de Portafolio de Proyectos de ProInversión, reveló en el PERÚ ENERGÍA Sur Arequipa, organizado por Prensa Grupo, que “hay postores precalificados” para asumir potencialmente la concesión de masificación regional en Arequipa, Moquegua y Tacna.
Aunque no mencionó los nombres de los posibles competidores, lanzó al aire la moneda de una fecha tentativa para conocer al concesionario que reemplazaría en la ardua tarea a Petroperú. Incio dijo que es muy probable que la adjudicación se realice en octubre de 2026.
Paso correcto
Giancarlo Guardia, director de Regulación y Legal de Cálidda, conocedor como pocos de la laberíntica industria del gas natural, sostuvo que el camino de otorgar la concesión a un privado es “el correcto”, dado que “Petroperú ha hecho lo que ha podido”. Un concesionario privado, dijo, podrá planificar el crecimiento ordenado de la red de distribución y, mejor aún, lo concretará. “Sin un concesionario será difícil”, dijo. “El concesionario es el encargado de la última milla”.
Para Guardia, el FISE será también una pieza esencial para llevar el hidrocarburos hasta las casas de los habitantes más vulnerables del sur peruano. Mientras que el concesionario extiende la red hasta las puertas de las casas, hace falta el último empujón de mecanismos como el FISE para materializar la instalación del sistema de gas natural en el interior de la vivienda.
Demanda
El gasoducto de Transportadora de Gas del Perú (TGP) -en realidad son dos, uno de gas natural y otro de líquidos- recorre aproximadamente 729 km, que inicia en la cuenca amazónica del río Malvinas, en el departamento de Cusco, atraviesa la cordillera de los Andes, llega a las costas del océano Pacífico y finaliza en el punto de entrega, ubicado en Lurín. Juan José Cieza, su coordinador sénior comercial, recordó que la estrategia del Estado para crear la demanda pasó primero por contar con la infraestructura y no al revés, y para tal efecto convocó a los privados.
Según cálculos preliminares, se proyectó que el ducto, inicialmente con una capacidad de 450 millones de pies cúbicos al día, estaría completamente lleno en 2016 pero lo hizo en 2010 y TGP, por tanto, decidió ampliarlo. El crecimiento de la inversión en minería fue uno de los factores que condujeron al país a este escenario.
Ahora bien, dijo Juan José Cieza, el crecimiento se estancó, y con él el consumo de gas natural. Hoy Camisea reinyecta una gran cantidad del hidrocarburo (300 millones de pies cúbicos) porque no hay demanda.
Cementera YURA
La industria apunta a la descarbonización en todos los flancos planetarios y las empresas peruanas en el sur, como la cementera YURA, esperan que se concrete cuanto antes un proyecto que les traiga el gas natural desde Camisea a sus puertas pues esto mejoraría su competitividad y, en simultáneo, mitigaría sus emisiones de carbono. “Hemos hecho los cálculos y consumiríamos entre 700 y 800 metros cúbicos diarios”, dijo Sebastian Mattos, superintendente de relaciones institucionales de YURA en el PERÚ ENERGÍA Sur Arequipa.
“Necesitamos esa gran cantidad de gas natural pero por ducto, no por distribución virtual”, sostuvo el ejecutivo de la cementera del Grupo Gloria. Solo cambiando del carbón al gas natural, YURA reduciría su huella de carbono en un 10%. En la actualidad, YURA es la primera cementera en conseguir 2 estrellas en la certificación de Huella de Carbono otorgada por el Ministerio del Ambiente.