En la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) de San Jerónimo, en Cusco, opera un sistema de cogeneración que transforma el biogás en energía eléctrica y energía térmica, produciendo 810 Kw en total y generando un ahorro anual de S/ 1 millón 200 mil.
El proceso funciona de la siguiente manera: los lodos domésticos ingresan a un digestor anaerobio, se descomponen a una temperatura controlada hasta generar biogás, este insumo es filtrado y enviado a un equipo de cogeneración, y con él finalmente se producen dos tipos de energía.
La energía eléctrica es utilizada para abastecer los diversos procesos de la planta de tratamiento, mientras que la energía térmica es usada para calentar el agua y este último regresa al digestor para mantener la temperatura necesaria para la fermentación de los lodos.
En su etapa inicial, el sistema de cogeneración producía energía que cubría un tercio del consumo del PTAR, pero hoy produce más energía de la que la planta consume, lo que le otorga autonomía suficiente para no depender de la red eléctrica pública.
La implementación del sistema, realizada entre 2020 y 2021, demandó una inversión de S/ 4.5 millones financiados íntegramente con recursos propios de la empresa municipal y sin transferencias del Estado.
Previo a su construcción, se descubrió que la PTAR de San Jerónimo generaba tanto biogás del que necesitaba, que el 75% del total, equivalente a 3,000 metros cúbicos diarios, se quemaba y se liberaba al ambiente a través de antorchas.
“Era inconcebible que una planta de tratamiento produciendo combustible se dé el lujo de quemar el 75% al 80% de biogás”, expuso el gerente de Operaciones de SEDA Cusco, Álvaro Flores, durante su presentación en el Summit ALADYR Perú 2026.