El cierre parcial del Estrecho de Ormuz, en medio de la escalada bélica entre Estados Unidos, Israel e Irán, ha encendido las alertas en los mercados internacionales y generado un alza significativa en el precio del petróleo, advirtió el ingeniero Aurelio Ochoa.
Según explicó, por esta vía marítima circula aproximadamente una quinta parte del consumo mundial de crudo, equivalente a entre 20 y 21 millones de barriles diarios. La restricción del tránsito —aunque permite el paso de embarcaciones de países aliados de Irán— ha generado nerviosismo en los mercados y presionado los precios al alza, con el barril superando los 100 dólares y alcanzando niveles cercanos a los 116.
“El impacto es directo en países importadores como Perú”, señaló Ochoa a RPP, al advertir que el incremento podría continuar si se prolonga el conflicto. No obstante, precisó que estas subidas suelen ser temporales, aunque sus efectos ya se sienten en economías dependientes del crudo.
La crisis energética ha llevado a algunos países a tomar medidas excepcionales. En Filipinas, por ejemplo, se ha declarado la emergencia energética ante reservas limitadas a 45 días. Las autoridades han implementado teletrabajo, restricciones en el uso de energía y limitaciones al transporte. Situaciones similares se reportan en Chile, donde el alza de combustibles ha provocado protestas, y en Brasil, que también adoptó medidas de contingencia.
Ochoa advirtió que el principal problema no es la disponibilidad de petróleo, sino el bloqueo logístico en el estrecho, considerado un punto clave para el comercio energético global. Además, destacó la creciente preocupación internacional por la capacidad militar iraní, tras recientes demostraciones de alcance misilístico.
En el caso peruano, recomendó priorizar el ahorro energético y fortalecer la masificación del gas natural como alternativa para reducir la dependencia externa. Indicó que este recurso, del cual el país dispone, puede mitigar los efectos de la volatilidad internacional.
Respecto al mercado interno, señaló que el alza de precios ha sido moderada debido a la intervención de entidades como Osinergmin, Indecopi y la SUNAT, que han realizado operativos para evitar la especulación. Asimismo, se han iniciado investigaciones fiscales por presuntas sobrevaloraciones en la venta de combustibles, tras detectarse casos extremos de precios elevados en balones de gas.