Durante los 13 días de restricción de gas natural, las tarifas de transporte se elevaron de manera sostenida, repercutiendo en el alza de los costos operativos de 150 mil bodegas en Lima, que tuvieron que asumir un sobrecosto de mínimo 45 millones de soles para realizar sus compras a los mercados mayoristas.
Estos negocios contratan a servicios públicos o privados para movilizar sus productos, gastando en promedio un adicional de 300 soles durante la crisis, lo que redujo su capacidad de respuesta frente a otros costos.
El impacto resulta crítico si se considera que las ganancias mensuales de una bodega alcanzan los 4 mil soles, viéndose limitada a asumir incrementos prolongados y obligándola a absorber este incremento para no trasladarlo al cliente final.
“Venimos resistiendo como podemos una situación inestable: las extorsiones, robos y la inseguridad. El Estado nos pone en desventaja frente a las grandes tiendas de conveniencia, que gozan de horarios amplios mientras a nosotras nos restringen”, dijeron desde Agremub.
El gremio pidió la intervención del Gobierno y el Congreso para restablecer las tarifas de transporte a un costo accesible en el corto plazo y medidas frente a la inseguridad y las restricciones horarias.