Durante los días que paralizó el sistema de transporte de líquidos y gas natural, del 1 al 12 de marzo, la energía eléctrica producida (2 068,1 GWh) provino en casi la quinta parte de las centrales de generación a diésel, conocidas como reserva fría, que entraron en funcionamiento por la desactivación de las centrales a gas natural, según informó el Comité de Operación Económicas del Sistema (COES).
En este periodo, la operación del Sistema Eléctrico Interconectado Nacional (SEIN) se sostuvo por los aportes de centrales hidroeléctricas (65.5% del total), centrales térmicas con diésel y otros combustibles alternativos (19.1%) y centrales renovables no convencionales (11.1%), lo que permitió mantener el abastecimiento eléctrico durante todo el tiempo.
A partir de las 6 am del 14 de marzo, la disponibilidad de gas de Camisea para la generación eléctrica se normalizó conforme a las magnitudes habituales, lo que evidencia la resiliencia del SEIN, tanto por la diversificación de las fuentes primarias de energías disponibles y la presencia de reserva térmica a diésel que contribuyó a sostener el suministro eléctrico, como por el sistema de transmisión resultado de la planificación del COES.
“Todo esto permitió gestionar la indisponibilidad de 2,668 MW de generación a base de gas natural de Camisea que inyecta directamente a Lima”, afirmó el COES.