Ante la magnitud de la emergencia que afecta el transporte de gas natural, la Sociedad Peruana de Hidrocarburos (SPH) consideró fundamental adoptar medidas excepcionales, temporales y focalizadas que permitan proteger a los hogares, garantizar los servicios esenciales y preservar la estabilidad del sistema energético.
En esa línea, y en concordancia con la solicitud formulada por las empresas a través de la Sociedad Nacional de Industrias (SNI), planteó que el Poder Ejecutivo evalúe la emisión de una norma que permita, de manera extraordinaria y transitoria, que las industrias puedan utilizar fuentes alternativas de energía —como GLP, diésel u otras opciones disponibles— a fin de asegurar la continuidad y seguridad de sus operaciones mientras se restablece plenamente el suministro de gas natural.
Asimismo, sugirió que, como medida excepcional y por el plazo que dure la emergencia, se suspenda la habilitación de chips GNV para vehículos livianos a través del sistema administrado por COFIDE, en línea con las resoluciones vigentes. En el contexto actual, el abastecimiento debe priorizar a más de dos millones de hogares en Lima y Callao, así como a hospitales, servicios públicos y transporte esencial.
Pese a los esfuerzos operativos desplegados, se ha identificado que persiste consumo no autorizado en algunas estaciones de servicio, situación que podría poner en riesgo el abastecimiento domiciliario y la integridad del sistema de distribución, así como de instalaciones de terceros. Por ello, resulta indispensable reforzar la supervisión y fiscalización por parte de los organismos reguladores competentes para asegurar el estricto cumplimiento de la normativa vigente.
De acuerdo con la resolución emitida por el Ministerio de Energía y Minas, durante el periodo de emergencia solo se permite la comercialización de GNV a unidades de transporte público, quedando excluidos taxis, vehículos particulares y unidades de carga, por un plazo mínimo de 14 días.