El presidente del COES, César Butrón, anticipó que el crecimiento de la demanda eléctrica en el país será “alrededor del 3%” este año, un nivel que consideró limitado por el contexto político-electoral. “No vemos que se vayan a concretar o empiecen a consumir energía grandes inversiones, así que estaremos limitados al crecimiento inercial que lleva la economía del país”, afirmó a la revista Energiminas.
Butrón recordó que el sector eléctrico no registra un crecimiento superior al 5% desde 2014 o 2015, cuando el consumo aumentaba cerca de 6%. En ese sentido, estimó que para que el sector vuelva a crecer al mismo ritmo que el PBI, “aproximadamente, la misma tasa” debería reflejarse en el consumo eléctrico, aunque indicó que el avance de la economía y la electricidad en el Perú están muy ligados. “En economías más maduras, el PBI crece y la demanda eléctrica no tanto, porque ya ha llegado a un nivel de eficiencia alto”, explicó.
Sobre el papel de la minería en la demanda energética, Butrón señaló que “para lograr un mayor porcentaje tienen que haber grandes proyectos de inversión y los más intensivos en uso de electricidad son los mineros”. No obstante, precisó que “en el 2026 es poco probable que ingresen nuevos proyectos por ser un año electoral”, y proyectó que el ritmo de crecimiento se mantendrá en 3% hasta el 2030, con un escenario optimista de 4% en un horizonte de diez años.
El ejecutivo advirtió que, aunque el crecimiento parezca moderado, “requiere que ingresen anualmente 200 MW al sistema”, y que a partir del 2027 el país podría estar “muy justos” en capacidad de generación. En ese escenario, mencionó que “en determinados momentos de los meses de sequía, pudiera haber la posibilidad de que tengamos que recurrir a generación con diésel”. Sobre el costo, indicó que “si bien el costo de producción se incrementa, eso no se transmite automáticamente al precio al cliente final”.
Butrón también alertó que la nueva generación se concentra principalmente en energía solar, pero enfrenta dificultades por la falta de contratos de largo plazo. “Hay 23.000 MW de proyectos presentados en COES y la máxima demanda del Perú es inferior a 8.000”, señaló, y añadió que el problema es que “las distribuidoras… no están consiguiendo contratos de compra de energía de largo plazo… y los usuarios libres… no les conviene suscribir contratos a largo plazo”. Para él, este factor retrasa la concreción de proyectos renovables.