La región norte de Perú tiene un gran potencial para convertirse en un mercado estratégico de gas natural, pero requiere la combinación de demanda consolidada, infraestructura adecuada y un marco regulatorio claro, coincidieron expertos durante el panel “Propuestas para promover el uso del gas natural para generación eléctrica en el norte”, realizado en el evento PERÚ ENERGÍA Norte.
Luis Chiok, gerente general de Enel Generación Piura, explicó que la central termoeléctrica Malacas, pese a tener una capacidad de 330 MW y contar con gas natural, solo opera al 15%. Esto obliga a cubrir la demanda de Piura y Tumbes —unos 350 MW— con apenas 150 MW generados localmente, mientras los 200 MW restantes se importan desde el centro del país mediante una línea de transmisión radial. Chiok afirmó que esta vulnerabilidad quedó en evidencia tras el reciente apagón del 16 de mayo. Sostuvo que la crisis eléctrica responde a que, a diferencia del centro, el norte no cuenta con precios regulados del gas, cuya demanda subió con la nueva Refinería Talara sin que la producción crezca.
Jorge Galloso, gerente de Planeamiento Operativo de Vigo Energy, señaló que existe un potencial de 20 a 30 millones de pies cúbicos por día, con pozos listos para producir, pero “sin infraestructura ni un cliente grande que absorba la producción, el gas no sale del suelo”. Y agregó con alarma: “Tumbes ha estado prácticamente inactiva durante los últimos ocho años. Hoy produce menos de la mitad de lo que producía en 2013”, dijo. Según el panelista, la industria local y la generación eléctrica aislada podrían ser los primeros beneficiarios, reduciendo significativamente los costos de energía en la región.
Artur Mujamed, gerente comercial de Olympic Perú, destacó la importancia de la capilaridad del sistema de distribución, que permite interconectar varios productores y asegurar el suministro, incluso cuando hay interrupciones en algunos pozos. “El norte de Perú tiene todos los elementos: demanda, molécula, redes de distribución y tarifas competitivas. Esto crea condiciones favorables para desarrollar proyectos térmicos y otros usos industriales del gas”, explicó.
Juan Castro, gerente comercial de Promigas Perú, enfatizó la necesidad de certidumbre regulatoria y contractual. Señaló que los contratos de licencia de producción, cuando están cerca de expirar, desincentivan inversiones, porque los productores no tienen garantía de continuidad. Propuso mantener la competencia, pero con reglas claras y previsibilidad, para fomentar la exploración y producción de gas en la región.
Bajo la conducción de Tiffany Bayly, gerente general de la Sociedad Peruana de Hidrocarburos, el panel sugirió que el gas natural puede ofrecer flexibilidad al sistema eléctrico, asegurando reservas calientes y frías para compensar la intermitencia de la solar y la eólica, y respaldar la estabilidad del suministro en el norte. Asimismo, subrayó que, si se logra alinear la producción de gas, la demanda industrial y eléctrica, la infraestructura adecuada y un marco regulatorio estable, Tumbes y Piura podrían convertirse en un mercado regional de gas natural, generando empleo, regalías e impulso económico para toda la región.